Transformar con el foco en las personas

Transformar con el foco en las personas

“El liderazgo, motivación, inspiración es algo que ocurre de forma transversal a lo largo de toda la organización”, cuenta la autora de este interesante artículo que reflexiona sobre la importancia del rol de Recursos Humanos en la organización.

Tengo en mi despacho una montaña de libros de gestión, algunos de ellos escritos hace más de 50 años. Si tuviera que hacer un resumen de sus ideas podría decir que casi todos cuentan básicamente lo mismo aunque eso sí, cada uno a su manera, provocando en el lector una inspiración distinta según los casos en los que se basan.  Estos manuales han sido realmente reveladores facilitando modelos de gestión o creando maneras de identificar los elementos más relevantes que ayuden a los directivos a conducir mejor sus empresas, vender más,etc  (autores como Welch, Norton, Kaplan, BCG, Drucker, Mauborgne y W. Chan Kim, Covey, Ogilvy, Al Ries, y un largo etc..). Se podría decir que todos coinciden en:

“clientes y empleados” primero. Mercado, competencia, diferenciación y focus innovación, innovación, innovación, liderazgo, motivación, inspiración.

Receta sencilla que se resiste hasta a los mejores gestores. Porque el mercado es un factor desestabilizante que genera todas las oportunidades que hacen crecer la empresa y contiene las peores amenazas que la hace desaparecer. En ese mar turbulento toda la responsabilidad de hacer navegar a la empresa recae en el capitán líder de la compañía.

¿Toda?

Las historias de los grandes líderes son tremendamente atrayentes. Su poder ejerce sobre los demás un imán e influencia casi reverencial. Pero sus luces también son sus sombras y pueden provocar grandes desastres a su alrededor, afligiendo en su equipo un impacto negativo y conduciendo a la empresa a la ruina cegados por su egolatrismo(explicado por Thomas DeLong y su hija Sara en su artículo “The paradox of excellence” publicado en la Harvard Business Review en 2011).

Volvamos entonces al primer punto que enumeré y en el que todos los autores están totalmente de acuerdo: “clientes y empleados” primero. Pero ¿se puede gobernar al pueblo sin el pueblo? ¿se puede dirigir recursos humanos sin contar con las personas de la organización? ¿se pueden diseñar productos y servicios sin que todos y cada uno de los que forman parte de las empresas piensen en las verdaderas necesidades de los clientes?

La respuesta es no, o puntualizando, ahora no. La visión largo plazo que ayudaba a los CEOs de empresa a ser geniales capitanes que mantenían el rumbo a pesar de la tormenta es insuficiente en este periodo de ciclos cortos y constantes chubascos, ataques de ballenas y cantos de sirena. Ahora es más que nunca una labor de equipo. Inspirar para dirigir, motivar para innovar, dirigir para mantener el timón en la dirección correcta de focus y diferenciación. Implicar a la organización para que sean miembros activos que mantengan siempre la nave a flote y la conduzcan a buen puerto y no simples remeros moviendo los brazos a ciegas dentro de la bodega. Porque a fuerza de no tener que mirar los marineros se pueden quedar ciegos, mala cosa para los que luego tienen que ponerse a nadar cuando la barca naufraga.

Si los empleados piensan en los clientes y en:

1.   mercado, competencia, diferenciación y focus

2.  innovación, innovación, innovación

El liderazgo, motivación, inspiración es algo que ocurre de forma transversal a lo largo de toda la organización.

La teoría es bonita pero la práctica se resiste. Porque este sistema de gestión y liderazgo significa también cesión de poder y delegación. Significa deberes más que derechos para el que la adquiere. Gobernar dando al pueblo realmente la capacidad de opinar e incluso intervenir asusta a ambos bandos y al final muchos se quedan en un modelo descafeinado que termina por envarar la barca para descontento de todos, tripulantes y capitanes.

El objetivo es transformar desde dentro poniendo el foco en las personas. La teoría es bonita. Convertir futuros directores de recursos humanos en potenciadores de personas. Cuantos más lo crean así y lo aprendan, más posibilidades tendremos que por fin algunos la apliquen y con ello concientizar a organizaciones y empleados de que son cooperadores necesarios en la creación de valor para ellos mismos y para las sociedades en las que se desarrollan.

 

Fuente:

Artículo recuperado de internet.

Autora: Arancha Ruiz