Miedo, confianza y escucha

Miedo, confianza y escucha

El miedo, la confianza, la escucha y su efecto en el desempeño de las personas en ámbitos laborales es el tema que explora en este artículo Diana Levinton, socióloga y coach senior de CoachReady.

“La fantasía acerca de la vida organizacional es que las personas van a comportarse de una manera lógica, racional y bien organizada.  Es como si los casilleros de los organigramas se diseñaran para mantener fuera del trabajo el desorden de la realidad, las personas y las emociones”. 

Kathleen Ryan y Dan Oestrich , Driving Fear Out of the Workplace.

El miedo tiene mala prensa,  tanta que es preciso que nos detengamos a pensar para darnos cuenta de que es una emoción básica que ha servido para la supervivencia de la especie y  del individuo. Cumple una función y nuestros antepasados en la sabana africana no sólo lograron sobrevivir, gracias al miedo, sino que evolucionaron hasta llegar a la actualidad.  El cableado de nuestro cerebro está preparado para alertarnos respecto de  cualquier cosa que sea percibida como una amenaza y no distingue entre un tigre y la venta de la compañía a un conglomerado mayor. En ambos casos, la aversión a la pérdida -de la vida o del trabajo- funciona del mismo modo.

Pasamos de la horda a la  tribu, de la tribu a los pueblos y antes de darnos cuenta nos hallamos en corporaciones en las cuales el miedo puede ser -y de hecho es- un factor empobrecedor.  Nos hemos olvidado cuál era su función inicial  por lo que se trata de reciclarlo, de transformarlo en un recurso.

El temor a hablar sobre ciertos temas que se consideran urticantes suele traducirse como “dificultades en la comunicación”, encubriéndose de este modo la emoción que lleva a elegir el silencio.  En su reemplazo se apela a ´dificultades de orden técnico´.  Edmund Burke dijo que “ninguna pasión le roba tan efectivamente a la mente todos sus poderes para actuar y razonar como el temor”.  La gente no habla porque teme posibles represalias y teme posibles represalias porque no confía.  Desconfianza y temor se unen para generar inconversables y silencios cómplices y esos hijos dilectos se reproducen hasta ocupar tanto espacio que apenas queda lugar para la creatividad, el compromiso, la cooperación.

No hay diálogo posible cuando se escucha desde el temor, en la medida en que no estamos presentes a lo que el otro dice porque estamos  ocupados preparando la respuesta que esgrimiremos como arma defensiva ante lo que percibimos como una amenaza. Construyo al otro como mi enemigo perdiendo la oportunidad de transformarlo en aliado.  Esta percepción puede basarse en la experiencia personal pasada, en las historias de otros, en juicios previos.  La propuesta no es explorar sus orígenes sino construir un espacio relacional diferente. Hacerlo requiere compromiso,  coraje y determinación.  Es a partir del genuino compromiso que se pasa a la acción con el coraje requerido para enfrentar lo que en ocasiones no resulta grato ver.

Transformar el miedo en herramienta implica empezar a verlo como luz de alerta e incluso como faro ¿A  qué tememos? ¿Quién es ese yo que evalúa la situación como amenazante? ¿Qué está en juego? ¿Cuáles son los riesgos? ¿Qué me está contando ese miedo respecto de quién soy? ¿Qué puedo hacer para transformarlo en combustible para acciones que me acerquen a donde quiero ir? ¿Con qué recursos cuento?

Lo habitual es rever las acciones, tarea ineficaz si las hay, por cuanto tarde o temprano volverán a manifestarse las creencias y juicios que  las hicieron posibles.  El cambio sustentable requiere explorar esas creencias y juicios dispuestos a cuestionarlos, abiertos a la posibilidad de no tener razón sin que eso sea percibido como una amenaza a nuestra identidad.

El miedo se presenta en variadas formas, aunque con una raíz compartida que remite a la particular respuesta que nuestra biología le da a todo aquello que percibe como amenazante. En una sociedad crecientemente compleja no es posible pensar en la existencia sino en términos de coexistencia.  Podemos elegir ver al otro como potencial aliado o como potencial enemigo.  En el primer caso, las posibilidades que se plantean en lo que hace a los resultados que podemos obtener juntos exceden a los que podré obtener si enfoco mi atención en la defensa y eventual ataque.

Si bien Sartre sostuvo que “el infierno son los otros”, es legítimo pensar que el infierno es la ausencia de los otros, en tanto esa ausencia impide la construcción del ´nosotros´. Es en la aversión al conflicto donde radica el conflicto.  La evitación no crea y es sólo a partir de relaciones significativas y poderosas que podemos sobrevivir.  Literal y metafóricamente.

Rara vez nos detenemos a pensar en la dimensión ética de nuestro accionar cotidiano y el modo que ese accionar construye y mantiene relaciones  de confianza que posibilitan y promueven conductas que manifiestan lo mejor de cada uno.  La responsabilidad individual consiste en poner de manifiesto la ética conforme a la cual queremos vivir tornando operativos  los valores a los que adherimos.

Articular conceptos aparentemente tan dispares y sin embargo convergentes, como el miedo, la confianza, la escucha y la ética nos permite acercarnos al centro de lo que significa ejercer “… la última de las libertades humanas- la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino” (Viktor Frankl, El Hombre en Busca de Sentido).  Me permito agregar… y para acompañar a otros en su recorrido en el intento de construcción de ese ´nosotros´ que nos permite ser.

 

Datos de la autora:

Diana Levinton es socióloga egresada de la Universidad de Buenos Aires, continuó su formación con el doctorado en sociología en la Universidad de Belgrano.

Egresada de la primera promoción de coaches internacionales certificados en 1992 por The Newfield Group, bajo la dirección de los Dres. Rafael Echeverría y Julio Olalla.

Actualmente está cursando la formación en Neurosicoeducacion en la Asociación Educar.

Ha sido docente en la UBA, UCES, y en la Universidad Hebrea-Argentina Bar Ilán, donde diseñó y supervisó las pasantías de los Alumnos de la Carrera de Dirección Institucional.

Trabaja en consultoría, coaching,  docencia e investigación. Miembro de la IAC (International Association of Coaches). Es Coach Senior de CoachReady

Bibliografía:

Alan Kuyatt – Managing for Innovation: Reducing the fear of Failure, Journal of Strategic Leadership, University of Maryland, University College.

Alan Carr – Positive Psychology: The Science of Happiness and Human Strengths

Pekka Viljakainen and Mark Mueller – No Fear

Tags:
,