Empleados con miedo al compromiso

Empleados con miedo al compromiso

El compromiso de los colaboradores es uno de los más grandes retos que enfrentan las organizaciones hoy en día. A pesar de lo mucho que se habla de este concepto, pocas son las empresas que realmente entienden cómo afianzar el compromiso de su gente y los beneficios que esto conllevará en materia de ingresos y utilidades.

Los bajos niveles de compromiso por parte de los colaboradores, resultan amenazantes para muchas organizaciones, lo que se traduce en baja productividad, clima organizacional negativo y en problemas de retención de talento.

De acuerdo a un estudio de PWC a nivel mundial, 77% de los CEO’s mencionan que cambiarán su estrategia para la administración del talento en 2013. Pero los CEO’s nos han dicho lo mismo en los últimos 6 años. Esto sugiere que los cambios que han hecho no han funcionado o que sus planes nunca se han puesto en práctica. Claramente, es necesario un replanteamiento en la estrategia de relacionamiento con el talento.

5 claves para afianzar el compromiso de los colaboradores

1. Crea una red de conversaciones efectivas

Tal como lo menciona Rafael Echeverria en su libro La Empresa Emergente, el lenguaje no sólo sirve para describir nuestros pensamientos. Ideas, emociones y las cosas que nos suceden; sino que también genera nuevos mundos y modifica la realidad de una persona y de los sistemas a su alrededor, incluido el sistema organizacional al que pertenece.

Entre mayor sea la calidad en nuestra forma de conversar con otros, mejores resultados en el desempeño, la productividad de los equipos de trabajo y la coordinación de acciones entre las distintas áreas.

2. Cuidado con el benchmarking sin sentido

Uno de los problemas más recurrentes es el estado de incertidumbre y frustración que viven muchos empresarios al tener en claro que el entorno es muy ágil y cambiante y que necesitan moverse rápido para no quedarse atrás con respecto a sus competidores. Sin embargo, puede resultar en un grave error, si sólo se mueven con base a lo que observan de sus competidores y buscan hacer todo lo que se reconoce como “la nueva tendencia” en el mercado.

Si no hay un propósito claro y congruente con la misión, visión y objetivos de la empresa, corren el riesgo de errar el camino y moverse para todos lados pero sin un sentido favorable para el crecimiento de la organización. Como resultado se genera mayor frustración e incertidumbre, lo que reduce significativamente el compromiso de sus colaboradores.